¿Cómo vencer el miedo?

Una de las maneras de combatir el miedo es con la fe. El miedo nos ciega y no nos permite ver la verdad, impide que escuchemos a Dios y nos paraliza. El espíritu de miedo forma una prisión en nuestra mente que no nos permite tener fe. La fe, por el contrario, nos permite ver las cosas de la manera que Dios las ve.

El miedo ha sido uno de los mayores problemas que la humanidad enfrenta. Muchas veces el temor se fortalece en nuestro interior porque tendemos a enfocarnos siempre en lo que sucede en el mundo a nuestro alrededor. Pero no es así como Dios trabaja. Vemos en lo natural, pero Dios ve en lo espiritual.

¿Entonces qué es lo que Dios ve?

Él ve nuestro corazón porque este es la plataforma de quienes somos. Es el lugar donde está nuestra identidad. Del corazón proceden el bien y el mal.

“Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” – 1 Samuel 16:6-7

¿Cómo nos liberamos del miedo para siempre?

Teniendo una transformación interna

Cuando Jesús murió y resucitó se activó el plan de redención que puso un pedazo del corazón de Dios en nosotros y que puede liberarnos del miedo.

La transformación del corazón nos cambia y capacita para confiar en Dios como niños. No existen métodos humanos o persona alguna que pueda cambiar el corazón, sólo Jesús puede transformar nuestro corazón.

“Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.” – Ezequiel 36:25-26

Teniendo Fe

El fruto de la fe es muy importante porque es la manera en que Dios nos diseñó para caminar. Sin fe es imposible agradar a Dios.

Para vivir con la fe de Dios necesitamos tener una relación con Dios.

El creyente que vive por fe y tiene una relación con Dios vive a la expectativa y aguardando que Dios haga algo bueno en su vida.

Cuando tenemos un encuentro diario en nuestra vida personal con Dios, la fe de Dios siempre nos encontrará. Vivir en esa fe requiere una experiencia y un encuentro con Dios.

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”  – Gálatas 2:20

Tenemos que dejar de enfocarnos en lo que los demás dicen y enfocarnos en lo que Dios diga.

Este es el tiempo en que, aunque estemos en medio de persecución nuestra confianza está en Dios y sabemos que Él nos protegerá. Dios está esperando que usted se arrepienta y se rinda a Él.

¡Es tiempo de que dejemos de permitirle al miedo controlar nuestra vida y empecemos a vivir una vida llena de fe y libertad!