¿Cómo aliviar el estrés?

  • Ora

La oración alínea tu voluntad con la voluntad de Dios, hablar con Dios a solas es muy importante.

El propósito de la oración no es necesariamente decirle a Dios cómo queremos que Él haga las cosas. Más bien, es para comprenderlo mejor a Él y Sus caminos, poniéndonos en alineación con Su voluntad. Como suele atribuirse a C.S. Lewis, la oración “no cambia a Dios, me cambia a mí “.

  • Sé activa

Prácticamente cualquier clase de actividad física reduce el estrés. Aunque no seas un atleta o estés fuera de forma, aun así el ejercicio te ayudará a reducir el estrés.

La actividad física libera las endorfinas que te hacen sentir bien y otros químicos neurales naturales que aumentan la sensación de bienestar. El ejercicio también te permite concentrarte en los movimientos del cuerpo, lo que puede mejorar tu estado de ánimo y calmar cualquier enojo. Considera caminar, trotar, trabajar en el jardín, limpiar la casa, andar en bicicleta, nadar, levantar pesas o cualquier otra cosa que te mantenga activo.

  • Reír más

Un buen sentido del humor no puede curar todas las dolencias, pero puede ayudarte a sentirte mejor, incluso si tienes que forzar una risa a través de tu mal humor. Cuando te ríes, no solo aligeras tu carga mental, sino que también causas cambios físicos positivos en tu cuerpo. La risa enardece los ánimos y luego reduce tu respuesta al estrés. Así que lee algunos chistes, cuenta algunos chistes, mira una comedia o pasa el rato con tus amigos divertidos.

  • Hazte valer

Es posible que quieras hacer todo, pero no puedes, al menos no sin pagar un precio. Aprender a decir no o estar dispuesto a delegar cosas puede ayudarte a manejar tu lista de tareas pendientes y tu estrés.

Decir que sí puede parecer una manera fácil de mantener la paz, evitar conflictos y hacer el trabajo bien. Pero en realidad puede causar un conflicto interno porque tus necesidades y las de tu familia quedan en segundo lugar, lo cual puede producir estrés, ira, resentimiento e incluso deseo de venganza. Y esa no es una reacción muy calma y pacífica.

  • Lleva un diario personal

Escribir tus pensamientos y sentimientos puede ser una buena forma de liberar las emociones que de otra manera estarían reprimidas. No pienses en qué escribir, deja que fluya. Escribe lo que se te ocurra. Nadie tiene que leer lo que escribas, así que no te esfuerces por que la gramática y la ortografía sean perfectas.

Deja que sus pensamientos fluyan en un papel o en la pantalla de la computadora. Una vez que hayas terminado, puedes tirar lo que escribiste o guardarlo para reflexionar sobre ello más adelante.